

MANIFIESTO
Por opción SINERGIAS nace en la Patagonia, mirando los glaciares, los bosques, los lagos y lagunas y los fiordos aprendimos que cada ecosistema es un maestro silencioso. Este aprendizaje inspira e impregna nuestro quehacer institucional con quienes colaboramos.
Somos un Think & Do Tank sudamericano. Nuestra brújula institucional nos orienta hacia la exploración y comprensión del Amazonas, los Andes, el Acuífero Guaraní, el Gran Chaco, la Patagonia y la Antártica, seis ecosistemas que sustentan no sólo a nuestro continente sino -en gran medida- a nuestro planeta.
Somos SINERGIAS para el Desarrollo Sostenible. Diseñamos e implementamos proyectos pilotos, replicables y escalables, para generar tejidos de colaboración para la resiliencia climática. Creemos que la sostenibilidad es posible en la interacción abierta entre comunidades, instituciones públicas, empresas, universidades y organismos de cooperación técnica y financiera.
Estamos convencidos que el diálogo y la cogestión intergeneracional se ven fortalecidos por las oportunidades que nos brinda la tecnología. Por ello, implementamos experiencias y plataformas para co-crear, sistematizar, compartir, divulgar y transferir nuestro conocimiento y expertise institucional.
Este manifiesto es una invitación a repensar, actuar, investigar, participar y transformar. Somos SINERGIAS. Generamos ciencia en, para y desde Sudamérica al mundo.
NUESTRA
HISTORIA
Como SINERGIAS EARTH seguimos fieles a nuestro propósito fundacional. En nuestros 23 años de experiencia hemos liderado y seguimos impactando e incidiendo en iniciativas y alianzas a nivel local, continental y global. Nuestro enfoque ecosistémico y de ciencia ciudadana para la resiliencia climática nos permiten generar procesos y resultados positivos y duraderos.

CEO Aldo Palacios Courret
Crecí al lado del mar. Exploré valles costeños, andinos y amazónicos, y ascendí nevados desde los 16 años en el Perú. En esos paisajes descubrí que mi vocación no estaba fragmentada: se tejía en las interdependencias que encontraba en cada recorrido. La geografía se entrelazaba con la biología; la historia con la cultura y la sociedad; la astronomía con los ciclos naturales; la filosofía con la cosmovisión.
Con el tiempo entendí que ese cruce de interrogantes no era solo una pasión juvenil; era la base de mi proyecto de vida. Mis primeros trabajos en zonas de alta biodiversidad —muchas veces en contextos de riesgo— me revelaron algo esencial: los territorios que sostenían la vida de comunidades locales eran, al mismo tiempo, espacios estratégicos para las economías nacionales y para la estabilidad de los ecosistemas. Ese triple vínculo marcó mi mirada para siempre.
Mi encuentro con el Desarrollo Sostenible fue, es y seguirá siendo desde el enfoque ecosistémico. No desde el concepto reducido de “tres círculos” que tantos siguen repitiendo, sino desde la comprensión profunda de las interdependencias que definen la vida. Cuando llegué a la Patagonia a inicios de los años 2000 —para vivir, trabajar y convivir con sus ritmos y silencios— supe que debía crear SINERGIAS desde lo más austral del continente. Empezar “desde las fronteras del mundo” significaba asumir el desafío de construir equipos capaces de trabajar donde las relaciones entre comunidades y ecosistemas son más frágiles, más intensas y más decisivas.
Como CEO, mi tarea es unir lo que a veces parece separado: comenzar con la mirada vertical de los ecosistemas —desde lo submareal y lo intermareal hasta las zonas costeras, los valles y las cabeceras de cuenca— para releer y entender las interdependencias absolutas entre todos los pisos ecológicos. Esa lectura se conecta, a su vez, con la integración entre la ciencia y la vida cotidiana; entre la política pública y las experiencias locales; entre la cooperación internacional y las voces de quienes habitan los territorios.
La esencia de mi trabajo es construir condiciones para sistematizar, compartir, divulgar, replicar y escalar proyectos pilotos que puedan incidir a escala nacional, continental y global.
Desde el inicio, mi opción ha sido clara: promover y demostrar —con proyectos de todas las dimensiones— que sin agua no es posible ninguna forma de Desarrollo Sostenible. Requerimos comprender y fortalecer la gobernanza tanto en los territorios como en los maritorios. Requerimos diálogo intergeneracional e intercultural para aprender a convivir en y con el planeta. Y necesitamos equipos capaces de trabajar juntos, desde múltiples disciplinas y experiencias, para avanzar en esa dirección.
Ese es el compromiso que guía mi liderazgo en SINERGIAS:
trabajar por un continente que se entiende desde sus ecosistemas, se gestiona desde la evidencia y se transforma desde la colaboración humana.
NUESTRO COMPROMISO
En SINERGIAS creemos firmemente que el presente y futuro de Sudamérica se sustenta en sus grandes ecosistemas: los Andes, la Amazonía, el Acuífero Guaraní, el Gran Chaco, la Patagonia y la Antártica. Cada uno de ellos es fiel testigo y expresa historias geológicas y humanas, donde los bosques, ríos, lagunas, lagos y mares son la memoria que definen nuestra identidad continental. Por ello, generamos ciencia aplicada y ciencia ciudadana y promovemos la acción colaborativa en conjunto con las comunidades, la academia, el sector público y el sector privado para proteger estos sistemas vivos que sostienen todas nuestras vidas. Nuestro trabajo nace de la experiencia en maritorios y territorios, del escuchar, del acompañar y del transformar junto a las personas— y se proyecta hacia un propósito mayor: fortalecer una Sudamérica que reconoce en sus ecosistemas no solo su bien natural, sino el fundamento ético y cultural para construir sociedades resilientes, justas y sostenibles. En estos seis horizontes encontramos nuestra hoja de ruta, nuestra responsabilidad y nuestra promesa día a día.




















